HISTORIA DE CARLOS DANIEL ALBORNOZ

Por estos días tuvimos la dicha de interactuar vía Facebook con la señora Maricel Villalobos, tía y madrina nada más y nada menos que de Carlos Daniel Albornoz, sin duda alguna el jugador de mejor progresión en el ajedrez cubano en lo que va de siglo. La Sra Villalobos con un auténtico espíritu protector de su tesoro nos contactó solicitando información actualizada de la semifinal nacional de mayores en la que Albornoz ocupó el primer puestos clasificando cómodamente a la final absoluta de Cuba con solo 16 años y un mes de vida, pues nació en Camaguey el día 26 de diciembre del año 2000.

Así supimos que cuando el Joven Carlos Daniel tenía cuatro añitos, su padre quien también se llama Carlos Albornoz se encontraba cumpliendo misión internacionalista en Angola, así su madre, la Sra Yanelys Cabrera Villalobos se encontraba a su cuidado sola. Recién se titulaba de especialista en prótesis dental y tenía la presión de viajar a una zona rural por el cumplimiento de su servicio social. Niño al fin, Carlos Daniel sufría por la ausencia de su padre y miraba las clases de ajedrez de universidad para todos y se interesó, su madre aprovechó la cobertura y le enseñó a mover las piezas. Luego cuando comienza el preescolar, lloraba mucho por su mamá a la hora de dejarlo por la mañana y un día su madre desesperada sin saber que hacer le dice a la auxiliar pedagógica que él sabía jugar ajedrez, que lo llevara donde el profesor de ajedrez para entretenerlo y así poder irse, así lo hizo la profesora, y el profesor de ajedrez cuando vio que era muy pequeño no quería aceptarlo, pero cuando descubrió su talento comenzaron a entrenarlo.

Poco después Carlos Albornoz comienza a formar parte de un trio de brillantes jugadores contemporáneos junto a Dexter Docampo y Jorge Elías, ambos un año y unos meses mayor que él y campeones provinciales entre mayores desde muy jóvenes. Periodistas y seguidores del ajedrez en la provincia llaman a este grupo Los Tres Mosqueteros. Ellos junto al avileño Luis Ernesto Quesada, y los holguineros Arnaldo Fernández y Roisbel Marrero componen una generación que brinda muchas esperanzas a los seguidores del ajedrez en Cuba. Pero Carlos Daniel comenzó a dar muestras de liderazgo desde el 2013 donde se coronó campeón nacional escolar sobre ellos a pesar de ser más de un año menor que todos.

El importante fogueo de tantas batallas frente a estos titanes le dio a Carlos Daniel una gran ventaja en el nacional escolar del 2014, donde hizo valer su favoritismo y retuvo el título. Aun así cedió 18,4 puntos de elo debido a la gran diferencia de ranking con el resto de los participantes. Sin embargo ese elo se dispararía a finales del propio 2014 llegando de 2211 a 2394 entrando así en el Top-100 del país definitivamente. Y otro importante salto vino el pasado mayo pasando de 2378 a 2471

Fue entonces cuando los ojos de Cuba comenzaron a mirar a este niño, y él aprovechó y deslumbró durante el Internacional Capablanca in Memorian 2016 donde comando el grupo abierto hasta la 9na ronda, sus rivales aprovecharon su ausencia en la décima ronda debido a que tuvo que partir ese día rumbo a Colombia para participar con solo 15 años en el Panamericano Juvenil, que internacionalmente llega hasta 20 años. A pesar de la diferencia en edad con sus rivales, por cierto lo mejor del continente salvo muy pocas ausencias, Albornoz regresaba con un muy buen 4to puesto.

Ahora y después de ganar en solitario la semifinal nacional de mayores, enfrentará el torneo más duro de su corta carrera. Un Nacional Absoluto de Cuba con la presencia nada más y nada menos que de Lázaro Buzón. Además estarán el triple campeón nacional Isan Ortiz, también Yuri Gonzalez y Yusnel Bacallao miembros en ocasiones de nuestro equipo olímpico. Como objetivo básico el chico busca conseguir su norma definitiva de Maestro Internacional para lo cual necesita tres puntos y medio y por supuesto perseguir los cinco puntos y medio que le darían su primera norma de Gram Maestro. Pero estamos seguros que tanto en su corazón como en el nuestro se alberga le esperanza de convertirse en el campeón nacional más joven de la historia de Cuba desde que Capablanca lo lograra en 1901 a la edad de 13 años.